Técnicos caen a ritmo apresurado

En Colombia los técnicos no pueden trabajar tranquilos debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.   Un sector de la opinión pública, como el portal tequierocali.org, asegura y afirma que los malos resultados por parte de los técnicos de fútbol son motivo suficiente para destituir a un técnico de su cargo, sin darle una oportunidad de mostrar resultados a un mediano o largo plazo como es el caso de la reciente destitución del técnico del Deportivo Calí, Leonel Álvarez. Por otra parte, otros, como el periodista Gabriel Meluk, opinan se debe esperar a que los técnicos conformen un plan de trabajo y darles tiempo a sus equipos para que adquieran forma, como es el caso del director técnico de Millonarios Juan Manuel Lillo, quien en las primeras fechas era criticado y con el paso de los partidos ha ido convenciendo con su juego.

Los técnicos en el fútbol colombiano atraviesan por una crisis deportiva y un reto a la hora de ejercer su profesión en Colombia. Esto se hizo evidente cuando a la mitad de la Liga Postobon 2014, en la fecha 9,  6 entrenadores ya habían sido despedidos, algo indignante en cualquier liga de fútbol. Sin embargo, detrás de estos despidos,  “justificados” en muchos casos, se esconden razones extradeportivas que los clubes no son capaces de sacar a la luz, gracias al  miedo a los hinchas y los medios. En Colombia los técnicos no trabajan con tranquilidad debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.
Los hinchas creen que los malos resultados por parte de los técnicos son razón suficiente para destituirlo sin dejarlo completar el proceso ni darle una oportunidad de mejorar. Pero hay técnicos, como Néstor Otero, quienes opinan que el entrenador siempre paga los platos rotos muchas veces sin motivos y que deberían dejar que se termine el proceso que comienzan. Al ser un torneo tan corto generalmente a los técnicos se le piden resultados inmediatos y si los resultados no se dan como lo esperan los equipos el primero que caerá será el eslabón más débil dentro del equipo, el técnico, “Yo creo que se deben respetar los procesos y los equipos se han apresurado al tomar estas decisiones".

Al término de la primera mitad de la Liga Postobón 2014 - I, ya eran seis técnicos, de los 18 que comenzaron, los que salian de sus equipos. Primero fue el director técnico de Patriotas, Julio Comesaña, quien abandonó su cargo por supuestas diferencias con los directivos del plantel, algo poco creíble. El segundo fue Guillermo 'Teacher' Berrio, de Alianza Petrolera quien después de 6 partidos sumaba solamente 2 puntos, acá si se justificaba. El 21 de febrero llegó el turno para Pedro Sarmiento, entrenador del Medellín quien en 17 partidos sólo había logrado ganar 4 desde el año pasado, no era sólo culpa del técnico los jugadores no le ponían corazón. Pocos días después, se daba la sorpresa del torneo, pues el Deportivo Cali despidió al técnico Leonel Álvarez alegando malos resultados, sin embargo el panorama parecía ser otro, Leonel no salía por malos resultados, pues había llevado al equipo a la final del torneo pasado y había ganado la Superliga. Salía por problemas internos con los jugadores y los dirigentes.  El siguiente en  salir fue Hernán Pacheco de Fortaleza. El último entrenador en ser despedido fue Miguel Ángel 'Zurdo' López, del Junior de Barranquilla. El cuadro 'Tiburón'  había sumado tres derrotas consecutivas, situación que no justifica la salida de un técnico.

En el fútbol es necesario responderle a los hinchas y a los directivos con resultados. Las promesas al iniciar el torneo no son nada  si no se respeta un proceso que logre demostrar un progreso con el transcurrir del torneo y que lleve alcanzar los objetivos propuestos, como lo afirma el periodista de El Tiempo Gabriel Meluk, "En el fútbol, como en la vida, la confianza se edifica pared a pared, pase a pase, juego a juego, gol a gol...". La inminente crisis en la estabilidad de los técnicos la ratifica el periodista deportivo Iván Mejía Álvarez quién afirma que la velocidad con la que caen las cabezas de los técnicos es absurda y muchas veces la figura del termina siendo el cristo redentor. "Caen técnicos al mismo ritmo que van pasando las fechas, aunque en algunos casos las responsabilidades son más externas que del mismo técnico inculpado y decapitado."

En el año 2013 el técnico del equipo Real Madrid de España, José Mourinho, y el del Arsenal de Inglaterra, Arsene Wenger, protagonizaron una disputa que dio mucho de qué hablar. Wenger afirmó que Mourinho se escudaba en los medios españoles y buscaba generar polémica para maquillar los malos resultados que venía teniendo con el equipo. Un hecho que terminó de dañar su imagen ante los medios en Madrid y le costó la salida del equipo dejando una impresión pobre y arrogante. Desde la llegada del entrenador portugués al equipo merengue las polémicas y peleas con los periodistas fue pan de cada día. Respuestas groseras en las ruedas de prensa, peleas a madrazos con los periodistas,  peleas con sus jugadores, lo cual generaba un mal ambiente dentro del vestuario, y otros entrenadores para desviar la mirada de los malos resultados del club, sin embargo, los dirigentes no lo despedían. A pesar de sólo ganar 3 títulos en 3 años con el equipo de la capital Mou, se quedó más de lo que se merecía. La primera campaña fue un fracaso ganando solamente la Copa del Rey pero con muchos tropiezos gigantes en el camino como el 5-0 ante el Barcelona. Finalmente, después de tantos problemas con el vestuario y los medios Mourinho salió del equipo en el 2013 demostrando que no siempre los culpables de la salida de los técnicos son los medios sino los mismos entrenadores, pero a pesar de las críticas y la presión que ejercen las exigentes hinchadas y de los comentarios que se hacen en los medios, los técnicos son los encargados de no dejar afectar el rendimiento de su equipo y aprender a trabajar con esa presión, así como afirma Jorge Valdano, ex seleccionador de Argentina, Real Madrid y varios equipos europeos: “tener un pesimista en la empresa es un peligro andante para la organización, para ello, los líderes tienen la tarea de transmitir esperanza a sus colaboradores, no a través de mentiras, sino a través de optimismo y buenas expectativas.”

Un claro ejemplo de un proceso respetado es el de Alex Ferguson cuando llegó en 1986 al Old Trafford como nuevo entrenador del Manchester United, pues la pregunta era: ¿Es el indicado para dirigir al club? Para la opinión pública, Ferguson no era un técnico de peso. Los cuestionamientos fueron más cuando pasaron seis años y el United no ganaba ganar la Premier. Luego, Ferguson se consagró como el DT más exitoso de la Premier ganado dos Champions League (1998-1999 y 2007-2008), trece Premier League y diez Community Shield y fue catalogado en el 2010 como Mejor Director Técnico de la Historia, según la IFFHS. En Colombia, esto se refleja en técnicos como Juan Carlos Osorio y José Pékerman. No se creía en ellos por sus resultados o por el tipo de juego que planteaban en la cancha. Sin embargo, con el tiempo y poco a poco lograron demostrar con resultados que valía la pena dejarlos en el cargo y darles tiempo para conseguir grandes cosas. Pero esto en el fútbol colombiano se ve poco ya que con la destitución apresurada de los técnicos, por el afán de conseguir resultados cuando hay un nuevo cuerpo técnico, o cuando se empieza una nueva temporada, se está creado una cultura de inmediatez al interior de los clubes nacionales, en donde hay un afán por ganar partidos, sin importar que se tenga un proceso empezado. Esto desemboca en la falta de rendimiento deportivo de los equipos y, así mismo, en los jugadores, en especial en los que pintaban como promesas y terminaron en el olvido de un banquillo.

Los técnicos en el fútbol colombiano no trabajan bien gracias a la presión que ejercen los medios y las exigentes hinchas. Tras nueve fechas transcurridas del torneo 2014-I, seis técnicos ya habían dejado su cargo por supuestos malos resultados, por esto es necesario crear una asociación que dé garantías a los técnicos de trabajar tranquilos, respetando su contrato con el club y el proceso durante mínimo una temporada. 

Contra Argumento y Argumentos Secundarios

En Colombia los técnicos no pueden trabajar tranquilos debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.   Un sector de la opinión pública, como el portal tequierocali.org, asegura y afirma que los malos resultados por parte de los técnicos de fútbol son motivo suficiente para destituir a un técnico de su cargo, sin darle una oportunidad de mostrar resultados a un mediano o largo plazo como es el caso de la reciente destitución del técnico del Deportivo Calí, Leonel Álvarez. Por otra parte, otros, como el periodista Gabriel Meluk, opinan se debe esperar a que los técnicos conformen un plan de trabajo y darles tiempo a sus equipos para que adquieran forma, como es el caso del director técnico de Millonarios Juan Manuel Lillo, quien en las primeras fechas era criticado y con el paso de los partidos ha ido convenciendo con su juego.

Los técnicos en el fútbol colombiano atraviesan por una crisis deportiva y un reto a la hora de ejercer su profesión en Colombia. Esto se hizo evidente cuando a la mitad de la Liga Postobon 2014, en la fecha 9,  6 entrenadores ya habían sido despedidos. Sin embargo, detrás de estos despidos,  justificados en muchos casos, se esconden razones extradeportivas que los clubes no son capaces de sacar a la luz. En Colombia los técnicos trabajan con tranquilidad debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.

Los hinchas creen que los malos resultados por parte de los técnicos son razón suficiente para destituirlo sin dejarlo completar el proceso ni darle una oportunidad de mejorar. Pero hay técnicos, como Néstor Otero, quién opina que el entrenado siempre paga los platos rotos muchas veces sin motivos y que deberían dejar que se termine el proceso que comienzan. Al ser un torneo tan corto generalmente a los técnicos se le piden resultados inmediatos y si los resultados no se dan como lo esperan los equipos el primero que caerá será el eslabón más débil dentro del equipo, el técnico, “Yo creo que se debenrespetar los procesos y los equipos se han apresurado al tomar estas decisiones". 

Al término de la primera mitad de la Liga Postobón 2014, ya eran seis técnicos, de los 18 que comenzaron, los que salieron de sus equipos. Primero fue el director técnico de Patriotas, Julio Comesaña, quien abandonó su cargo por supuestas diferencias con los directivos del plantel, algo poco creíble. El segundo fue Guillermo 'Teacher' Berrio, de Alianza Petrolera quien después de 6 partidos sumaba solamente 2 puntos, acá si se justificaba. El 21 de febrero llegó el turno para Pedro Sarmiento, entrenador del Medellín quien en 17 partidos sólo había logrado ganar 4 desde el año pasado, no era sólo culpa del técnico los jugadores no le ponían corazón. Pocos días despuésse daba la sorpresa del torneo, pues el Deportivo Cali decidió despedir al técnico Leonel Álvarez alegando malos resultados, sin embargo el panorama parecía ser otro. Leonel no salía por malos resultados, pues había llevado al equipo a la final del torneo pasado y había ganado la Superliga. Salía por problemas internos con los jugadores y los dirigentes.  El siguiente en  salir fue Hernán Pacheco de Fortaleza.

El último entrenador en ser despedido fue Miguel Ángel 'Zurdo' López, del Junior de Barranquilla. El cuadro 'Tiburón'  había sumado tres derrotas consecutivas. La inminente crisis en la estabilidad de los técnicos la ratifica el periodista deportivo Iván Mejía Álvarez quién afirma que la velocidad con la que caen las cabezas de los técnicos es absurda y muchas veces la figura del termina siendo el cristo redentor. "Caen técnicos al mismo ritmo que van pasando las fechas, aunque en algunos casos las responsabilidades son más externas que del mismo técnico inculpado y decapitado."

En el año 2013 el técnico del equipo Real Madrid de España, José Mourinho, y el del Arsenal de Inglaterra, Arsene Wenger, protagonizaron una disputa que dio mucho de qué hablar. Wenger afirmó que Mourinho se escudaba en los medios españoles y buscaba generar polémica para maquillar los malos resultados que venía teniendo con el equipo. Un hecho que terminó de dañar su imagen ante los medios en Madrid y le costó la salida del equipo dejando una impresión pobre y arrogante.
Desde la llegada del entrenador portugués al equipo merengue las polémicas y peleas con los periodistas fue pan de cada día. Respuestas groseras  en las ruedas de prensa, peleas a madrazos con los periodistas y peleas con sus jugadores y otros entrenadores para desviar la mirada de los malos resultados del club, sin embargo, los dirigentes no lo despedían. A pesar de sólo ganar 3 títulos en 3 años con el equipo de la capital Mou, se quedó más de lo que se merecía. La primera campaña fue un fracaso ganando solamente la Copa del Rey pero con muchos tropiezos gigantes en el camino como el 5-0 ante el Barcelona. Finalmente, después de tantos problemas con el vestuario y los medios Mourinho salió del equipo en el 2013 demostrando no siempre los culpables de la salida de los técnicos son los medios sino los mismos entrenadores en sí.

A pesar de las críticas, de la presión que ejercen las exigentes hinchadas y de los comentarios que se hacen en los medios, los técnicos son los encargados de no dejar afectar el rendimiento de su equipo y aprender a trabajar con esa presión, así como afirma Jorge Valdano, ex seleccionador de Argentina, Real Madrid y varios equipos europeos: “tener un pesimista en la empresa es un peligro andante para la organización, para ello, los líderes tienen la tarea de transmitir esperanza a sus colaboradores, no a través de mentiras, sino a través de optimismo y buenas expectativas.”

En el fútbol es necesario responderle a los hinchas y a los directivos con resultados. Las promesas al iniciar el torneo no son nada si a medida que pasan las fechas no se ve buen juego y buenos resultados, como lo afirma el periodista de El Tiempo Gabriel Meluk, "En el fútbol, como en la vida, la confianza se edifica pared a pared, pase a pase, juego a juego, gol a gol...". Esto es lo que le ha pasado a técnicos como Juan Carlos Osorio y José Pékerman, muchos no creían en ellos por sus resultados o por el tipo de juego que planteaban dentro de la cancha, sin embargo, con el tiempo y poco a poco lograron demostrar con resultados que valía la pena dejarlos en el cargo y darles tiempo para conseguir grandes.

Con la destitución apresurada de los técnicos del fútbol colombiano por el afán de conseguir resultados inmediatos cuando hay un nuevo cuerpo técnico o cuando se empieza una nueva temporada en Colombia se está creado una cultura de la inmediatez al interior de los equipos, en donde hay un afán por ganar partidos, sin importar el proceso que se lleve. Esto desemboca en la falta de regularidad en el nivel deportivo de los equipos colombianos y, así mismo, en la falta de regularidad en los jugadores y algunos que pintaban como promesas de Colombia, terminan en el olvido de un banquillo.

Cuando Ferguson llegó en 1986 al Old Trafford para convertirse en nuevo entrenador del Manchester United la pregunta era: ¿Es el indicado para dirigir al club? Antes había dirigido a East Stirlingshire, Saint Mirren y Aberdeen de su país. Con este último ganó ocho títulos. También dirigió a la selección de su país, aunque fue eliminado en primera ronda en el Mundial 1986. Si bien era bastante, la prensa inglesa no lo entendía así. Para la opinión pública, Ferguson no era un técnico de peso. Los cuestionamientos fueron más fuertes cuando pasaron seis años y el United no lograba ganar la Premier. Luego, Ferguson se consagró como el DT más exitoso de la Premier ganado dos Champions League (1998-1999 y 2007-2008), trece Premier League y diez Community Shield y catalogado en el 2010 como el Mejor Director Técnico de la Historia, según la IFFHS.


En la segunda mitad del año 2013, el entonces técnico del Junior de Barranquilla, Alexis García, fue destituido después de 6 fechas de haber comenzado el torneo. García venía de tener un proceso muy exitoso con la Equidad Seguros de Bogotá, demostrando con resultados y buen juego que el fútbol consiste de procesos largos y continuidad en la plantilla. En el Junior quería implementar el mismo proyecto que había manejad con La Equidad, sin embargo, tras haber conseguido tan solo 5 puntos de 18 posibles y ubicándose en la penúltima posición del torneo, los directivos decidieron cortar el contrato y el proyecto del profe Alexis para conseguir resultados inmediatos y salir del fondo de la tabla.

Entrada y Argumento

Los técnicos en el fútbol colombiano atraviesan por una crisis deportiva y un reto a la hora de ejercer su profesión en Colombia. Esto se hizo evidente cuando a la mitad de la Liga Postobon 2014, en la fecha 9,  6 entrenadores ya habían sido despedidos. Sin embargo, detrás de estos despidos,  justificados en muchos casos, se esconden razones extradeportivas que los clubes no son capaces de sacar a la luz. En Colombia los técnicos trabajan con tranquilidad debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.

Los hinchas creen que los malos resultados por parte de los técnicos son razón suficiente para destituirlo sin dejarlo completar el proceso ni darle una oportunidad de mejorar. Pero hay técnicos, como Néstor Otero, quién opina que el entrenado siempre paga los platos rotos muchas veces sin motivos y que deberían dejar que se termine el proceso que comienzan. Al ser un torneo tan corto generalmente a los técnicos se le piden resultados inmediatos y si los resultados no se dan como lo esperan los equipos el primero que caerá será el eslabón más débil dentro del equipo, el técnico, “Yo creo que se debenrespetar los procesos y los equipos se han apresurado al tomar estas decisiones". 

 Al término de la primera mitad de la Liga Postobón 2014, ya eran seis técnicos, de los 18 que comenzaron, losque salieron de sus equipos. Primero fue el director técnico de Patriotas, Julio Comesaña, quien abandonó su cargo por supuestas diferencias con los directivos del plantel. El segundo fue Guillermo 'Teacher' Berrio, de Alianza Petrolera quien después de 6 partidos sumaba solamente 2 puntos. El 21 de febrero llegó el turno para Pedro Sarmiento, entrenador del Medellín quien en 17 partidos sólo había logrado ganar 4 desde el año pasado. Pocos días después, se daba la sorpresa del torneo, pues el Deportivo Cali decidió despedir al técnico Leonel Álvarez alegando malos resultados, sin embargo el panorama parecía ser otro. Leonel no salía por malos resultados, pues había llevado al equipo a la final del torneo pasado y había ganado la Superliga. Salía por problemas internos con los jugadores y los dirigentes.  El siguiente en  salir fue Hernán Pacheco de Fortaleza.

El último entrenador en ser despedido fue Miguel Ángel 'Zurdo' López, del Junior de Barranquilla. El cuadro 'Tiburón'  había sumado tres derrotas consecutivas. La inminente crisis en la estabilidad de los técnicos la ratifica el periodista deportivo Iván Mejía Álvarez quién afirma que la velocidad con la que caen las cabezas de los técnicos es absurda y muchas veces la figura del termina siendo el cristo redentor. "Caen técnicos al mismo ritmo que van pasando las fechas, aunque en algunos casos las responsabilidades son más externas que del mismo técnico inculpado y decapitado."

CORRECCIÓN


Tema: Destitución de técnicos del fútbol colombiano.

Tendencias de la opinión pública: un sector de la opinión pública, como el portal tequierocali.org, asegura y afirma que los malos resultados por parte de los técnicos de fútbol son motivo suficiente para destituir a un técnico de su cargo, sin darle una oportunidad de mostrar resultados a un mediano o largo plazo como es el caso de la reciente destitución del técnico del Deportivo Calí, Leonel Álvarez. Por otra parte, otros, como el periodista Gabriel Meluk, opinan se debe esperar a que los técnicos conformen un plan de trabajo y darles tiempo a sus equipos para que adquieran forma, como es el caso del director técnico de Millonarios Juan Manuel Lillo, quien en las primeras fechas era criticado y con el paso de los partidos ha ido convenciendo con su juego.

Tesis: En Colombia los técnicos no pueden trabajar tranquilos debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.  

Tema

Tema: crisis en Millonarios.

Tendencias de la opinión pública: Un sector de la opinión pública afirma que en Millonarios F.C existe una profunda crisis, que los cambios quese hicieron este año no funcionan y pronto tendrán que cambiar cosas debido a una crisis económica y deportiva que están ligadas. Por otro lado, otro sector afirma que Millonarios no está en crisis, que muestra fútbol y demuestra que tiene con qué por lo que los hinchas no tienen de qué preocuparse.

Tesis: Todo cambio en un club de fútbol necesita de tiempo para que llegue a mostrar resultados futbolísticos.   

Bienvenida

¡Hola! somos Sebastián Carrillo y Juan Camilo Álvarez y les damos la bienvenida a Tiempo Extra, un blog en donde encontraras datos, opiniones y críticas nuestras acerca del fútbol colombiano sobre las cuales podrás opinar e interactuar con nosotros comentando cada entrada. Hablaremos de la participación de equipos colombianos en Copa Libertadores, de las fechas de la Liga, Torneo y Copa Postobón. Además, tocaremos temas son respecto a los problemas que ha tenido y tiene actualmente el fútbol en Colombia.