Los técnicos en el fútbol
colombiano atraviesan por una crisis deportiva y un reto a la hora de ejercer
su profesión en Colombia. Esto se hizo evidente cuando a la mitad de la Liga
Postobon 2014, en la fecha 9, 6
entrenadores ya habían sido despedidos. Sin embargo, detrás
de estos despidos, justificados en
muchos casos, se esconden razones extradeportivas que los clubes no son capaces
de sacar a la luz. En Colombia los técnicos trabajan
con tranquilidad debido a la presión que ejercen sobre ellos las exigentes
hinchadas y los medios, que juzgan y critican a los equipos y los descalifican
por un partido perdido y los vanaglorian por otro ganado.
Los hinchas creen que los malos resultados por parte de los técnicos son
razón suficiente para destituirlo sin dejarlo completar el proceso ni darle una
oportunidad de mejorar. Pero hay técnicos, como Néstor Otero, quién opina que el
entrenado siempre paga los platos rotos muchas veces sin motivos y que deberían
dejar que se termine el proceso que comienzan. Al ser un torneo tan corto
generalmente a los técnicos se le piden resultados inmediatos y si los
resultados no se dan como lo esperan los equipos el primero que caerá será el
eslabón más débil dentro del equipo, el técnico, “Yo creo que se debenrespetar los procesos y los equipos se han apresurado al tomar estas
decisiones".
Al término de la primera mitad de
la Liga Postobón 2014, ya eran seis técnicos, de los 18 que comenzaron, losque salieron de sus equipos. Primero fue el director técnico de Patriotas,
Julio Comesaña, quien abandonó su cargo por supuestas diferencias con los
directivos del plantel. El segundo fue Guillermo 'Teacher' Berrio, de Alianza
Petrolera quien después de 6 partidos sumaba solamente 2 puntos. El 21 de
febrero llegó el turno para Pedro Sarmiento, entrenador del Medellín quien en
17 partidos sólo había logrado ganar 4 desde el año pasado. Pocos días después,
se daba la
sorpresa del torneo, pues el Deportivo Cali decidió despedir al técnico
Leonel Álvarez alegando malos resultados, sin embargo el panorama parecía ser otro. Leonel no
salía por malos resultados, pues había llevado al equipo a la final del torneo
pasado y había ganado la Superliga. Salía por problemas internos con los
jugadores y los dirigentes. El
siguiente en salir fue Hernán Pacheco de
Fortaleza.
El último entrenador en ser
despedido fue Miguel Ángel 'Zurdo' López, del Junior de Barranquilla. El cuadro
'Tiburón' había sumado tres derrotas
consecutivas. La inminente crisis en la estabilidad de los técnicos la ratifica
el periodista deportivo Iván Mejía Álvarez quién afirma que la velocidad con la
que caen las cabezas de los técnicos es absurda y muchas veces la figura del termina
siendo el cristo redentor. "Caen técnicos al mismo ritmo que van pasando
las fechas, aunque en algunos casos las responsabilidades son más externas que
del mismo técnico inculpado y decapitado."